Actualizado: 27 de junio de 2026 a las 11:40 a. m.
El embajador de la República de Corea presidió un acto de homenaje a los veteranos santandereanos que participaron en la Guerra de Corea, exaltando su legado de valentía, profesionalismo y servicio a la patria.
En 1950, tras la división de la península coreana al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Corea del Norte y Corea del Sur iniciaron un conflicto por el control y la reunificación de la nación. En ese contexto, Colombia fue el único país de América Latina que respondió al llamado de las Naciones Unidas para enviar tropas a la Guerra de Corea. Entre 1951 y 1953, cerca de 5.000 soldados colombianos integraron el Batallón Colombia, dejando una huella imborrable en la historia militar del país y fortaleciendo el reconocimiento internacional del Ejército Nacional.
Uno de ellos fue Hernando Valcárcel Páez, santandereano oriundo de San Vicente de Chucurí, quien encontró en el Ejército Nacional la oportunidad de sacar adelante a su familia. Se enlistó siendo muy joven y, luego de prestar servicio en el departamento del Tolima, fue seleccionado para integrar el Batallón Colombia. Allí recibió entrenamiento junto a uno de los ejércitos más preparados y exigentes del mundo.
En 1953 partió desde Cartagena, Bolívar, en un viaje de un mes por mar que lo condujo hasta la ciudad de Pusan —hoy Busan—, el principal puerto marítimo de Corea del Sur y la segunda ciudad más importante del país. Su llegada coincidió con la etapa final de uno de los conflictos más complejos del continente asiático, cuando las partes se preparaban para suscribir el armisticio que pondría fin a tres años de intensos combates.
Integrarse a una guerra lejos de casa representó un enorme desafío. Valcárcel tuvo que enfrentarse a un escenario completamente diferente al conocido, soportando condiciones climáticas extremas que iban desde inviernos severos hasta veranos intensos. Entre trincheras fue herido en combate y, posteriormente, condecorado por su heroísmo y valentía. La participación del Batallón Colombia no solo fortaleció la profesionalización y modernización táctica de las Fuerzas Armadas de Colombia, sino que también marcó el inicio de una sólida relación de amistad y cooperación entre Colombia y la República de Corea, vigente hasta nuestros días.
Hoy, en Bucaramanga, Santander, y de manos del embajador de la República de Corea, Choi Hyun Koo; Valcárcel y otros veteranos santandereanos de la Guerra de Corea, así como los familiares de quienes ya fallecieron, recibieron un homenaje especial en reconocimiento a su contribución en una de las páginas más memorables de la historia militar colombiana. Su legado continúa inspirando a las nuevas generaciones de soldados a través de valores como el profesionalismo, el honor, la disciplina y el espíritu de cuerpo.
La ceremonia, realizada con motivo del 75.º aniversario del inicio de la Guerra de Corea, exaltó el valor, la disciplina y el sacrificio de los soldados colombianos que representaron al país en ese escenario internacional. Durante su intervención, el embajador destacó los profundos lazos de amistad que hoy unen a Colombia y la República de Corea, construidos sobre el sacrificio de quienes combatieron en defensa de la libertad y la paz.
Con este acto conmemorativo, la Quinta Brigada reafirma su compromiso con la preservación de la memoria histórica de quienes escribieron con honor el nombre de Colombia en escenarios internacionales, así como con el fortalecimiento de los lazos de cooperación y amistad entre la República de Colombia y la República de Corea, forjados sobre el legado y el sacrificio de los héroes del Batallón Colombia.