Actualizado: 22 de julio de 2026 a las 7:09 a. m.
Después de cuatro años de dificultades para movilizarse, transportar productos agrícolas y acceder a servicios esenciales, los habitantes de las zonas rurales de Fresno y Mariquita vuelven a contar con una conexión segura y eficiente gracias a la entrega de un puente modular semipermanente.
La obra, desarrollada mediante un trabajo articulado entre la Alcaldía de Fresno, la Gobernación del Tolima, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, y el Ejército Nacional, permitió restablecer un corredor estratégico para la movilidad de las comunidades y el desarrollo económico de la región.
En menos de 14 días, los Ingenieros Militares realizaron el ensamblaje e instalación de una estructura tipo 3S-bridge de 24,38 metros de longitud, en configuración doble simple reforzado uno, devolviendo la conectividad entre las veredas Piedra Grande, Guineal, Remolino, Arrayán y Yarima, en Fresno, y las veredas El Hatillo, Camelias y Las Marías, en Mariquita.
Esta intervención cobra especial relevancia al beneficiar una de las zonas agrícolas más productivas del norte del Tolima, donde se concentra cerca del 85 % de la producción agropecuaria regional, representada principalmente en cultivos de café, aguacate, plátano, cacao y guanábana. Con la habilitación de este paso, los campesinos podrán transportar sus cosechas de manera segura, reducir costos y disminuir significativamente los tiempos de desplazamiento.
Para los habitantes del sector, la entrega del puente representa el fin de años de incertidumbre. Germán Gómez, residente de la vereda El Guineal, aseguró que la comunidad enfrentó grandes dificultades desde el colapso de la antigua estructura.
«Después del colapso del puente inicio el sufrimiento de la comunidad para sacar la carga porque representaba mucho riesgo. Con este puente la vida nos cambió», manifestó.
Por su parte, el alcalde de Fresno, Carlos Enrique Quiroga Calderón, destacó que la obra tendrá un impacto directo en la calidad de vida de las familias rurales y en el fortalecimiento de la economía local.
«Esta infraestructura significa esperanza, desarrollo y progreso para toda la región. No solo mejora la movilidad, también facilita el acceso de los estudiantes a sus instituciones educativas y garantiza que nuestros agricultores puedan transportar sus productos de manera segura. Es un proyecto que impulsa el crecimiento de todo el territorio», afirmó.
Más allá de la recuperación de la conectividad, la nueva estructura fortalece la seguridad vial, facilita el acceso a servicios de salud y educación, y dinamiza la actividad económica de una región que depende en gran medida de la producción agrícola.
Con esta obra, los Ingenieros Militares del Ejército Nacional ratifican su capacidad para desarrollar soluciones de infraestructura que responden de manera oportuna a las necesidades de las comunidades, contribuyendo al progreso, la integración territorial y el bienestar de miles de colombianos.