Las vacaciones son una oportunidad para fortalecer el aprendizaje, la creatividad y los hábitos saludables de los menores
Durante el receso escolar de mitad de año, especialistas recomiendan promover actividades recreativas, deportivas y culturales que contribuyan al desarrollo integral de niños y adolescentes. Reducir el tiempo frente a las pantallas y fomentar espacios de interacción familiar son algunas de las principales estrategias para aprovechar este período de descanso y crecimiento.
En el Informativo Nacional de las Emisoras del Ejército Nacional se abordó la importancia de las actividades recreativas y formativas durante las vacaciones de mitad de año, una temporada que representa una valiosa oportunidad para fortalecer el desarrollo físico, emocional y cognitivo de los niños.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los niños y adolescentes deben realizar al menos una hora diaria de actividad física y limitar el tiempo de exposición a pantallas. En este contexto, el receso escolar se convierte en un espacio ideal para descansar, descubrir nuevos intereses y compartir en familia. Sin embargo, para muchos hogares, este período supone un desafío, ya que mientras los niños disfrutan de sus vacaciones, los padres continúan con sus responsabilidades laborales.
Si bien la tecnología ofrece alternativas de aprendizaje y entretenimiento, el uso excesivo de dispositivos electrónicos durante la infancia puede generar efectos negativos en distintas áreas del desarrollo. Entre ellos se encuentran la fatiga visual, el sedentarismo y los problemas posturales. Asimismo, puede disminuir las oportunidades de interacción social, dificultar la regulación emocional y afectar procesos como la atención, la concentración y el aprendizaje.
Frente a esta realidad, Christian Giovanni Prieto Nieto, administrador de Recreación, destacó la necesidad de promover actividades que permitan un equilibrio entre la tecnología y las experiencias presenciales.
“En un mundo hiperconectado, los celulares, las tabletas, los videojuegos y la televisión ofrecen estímulos inmediatos que muchas veces compiten con las actividades físicas, recreativas y al aire libre. A esto se suman las jornadas laborales de los padres, que en muchos casos hacen que los dispositivos se conviertan en una solución temporal de entretenimiento. Sin embargo, las vacaciones no deben ser sinónimo de inactividad. La recreación es vital porque el juego es la herramienta natural con la que los niños exploran el mundo”, explicó el especialista.
El experto señaló que durante las vacaciones resulta fundamental generar espacios que favorezcan el movimiento, la convivencia y el fortalecimiento de hábitos saludables. Para ello, recomendó establecer acuerdos familiares que regulen el uso de la tecnología, definiendo horarios específicos para las pantallas y aprovechándolas como herramientas de aprendizaje.
Asimismo, invitó a promover actividades como la lectura, las manualidades, los juegos al aire libre y la participación en talleres o programas recreativos estructurados, donde los menores puedan desarrollar nuevas habilidades mientras se divierten.
Las vacaciones también representan una oportunidad para aprender conocimientos que, en muchas ocasiones, quedan relegados durante el calendario académico. El juego, la exploración y la interacción con otros niños fortalecen competencias sociales, emocionales y cognitivas que serán de gran utilidad tanto dentro como fuera del aula.
Más allá del descanso, el receso escolar puede convertirse en una etapa de crecimiento integral para los niños, siempre que las familias fomenten experiencias enriquecedoras que contribuyan a su bienestar y desarrollo.
Por: Nidia Yaneth Martínez