La Escuela Militar de Suboficiales del Comando de Educación y Doctrina, engalanada de juventud, pasión, vanguardismo, valentía y empatía, se unió a la conmemoración de los 203 años de la Batalla de Boyacá y al aniversario número 212 del Ejército Nacional.
Con la participación en una imponente ceremonia militar, realizada en las instalaciones del Centro Nacional de Entrenamiento CENAE, la Escuela Militar de Suboficiales, al mando del señor coronel Jhobanny Flórez Trujillo, conmemoró los 203 años de la batalla de Boyacá y los 212 años del Ejército Nacional. Los protagonistas fueron los más de 400 jóvenes colombianos que decidieron incluir en su proyecto de vida el servicio a la patria, y que hoy representan la fuerza y la esperanza de seguir construyendo un mejor país.
En efecto, la EMSUB arribó con su tradicional banda de guerra, los jóvenes iniciaron rindiendo honores al pabellón nacional y se mostraron orgullosos de ser los heraldos que entonaron el toque del libertador, conmemorando las hazañas de épicas batallas que han otorgado libertad y soberanía a la patria. Así mismo, hizo presencia un bloque de mujeres que se preparan militar y académicamente para desempeñarse como futuras líderes de escuadra del Ejército Nacional, siendo ellas la representación del compromiso, valentía y arrojo de la mujer colombiana que trabaja día a día para construir país.
Estos futuros cabos terceros del Ejército Nacional, hicieron gala de la fuerza que representa su juventud portando orgullosos el uniforme de la institución que simboliza el surgimiento de la patria misma, que une a miles de apellidos en una sola familia y a toda una nación en un solo sentir patriota.
El evento fue el escenario para demostrar y para exaltar a las nuevas generaciones de jóvenes que con amor, disciplina, vanguardismo, valentía, hermandad y empatía se preparan militar y académicamente para ofrecer al pueblo colombiano desarrollo y seguridad.
Finalmente, la Escuela Militar de Suboficiales Sargento Inocencio Chincá ratifica su compromiso en la excelencia de la formación militar y académica; cimentada en el fortalecimiento de los principios y valores como piedra angular de la educación militar y como hoja de ruta la estirpe de los hombres que han portado el camuflado por 212 años.