La Red de Emisoras del Ejército Nacional acompañó a las comunidades afectadas por el terremoto registrado el 10 de agosto, poniendo sus frecuencias y canales de comunicación al servicio de las familias. Paralelamente, el Ejército desplegó sus capacidades de búsqueda, rescate, atención humanitaria y apoyo a las comunidades damnificadas.
Ante la emergencia provocada por el movimiento telúrico registrado el lunes 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, la Red de Emisoras del Ejército Nacional convirtió sus micrófonos en un canal de información, acompañamiento y solidaridad para las familias afectadas.
Desde el Informativo Nacional, las emisoras transmitieron mensajes de esperanza y habilitaron inicialmente la línea 333 245 3445, a través de la cual los ciudadanos pudieron enviar mensajes y notas de voz para facilitar la búsqueda de personas con quienes sus familiares habían perdido comunicación.
Mientras las comunidades enfrentaban momentos de incertidumbre y angustia, el Ejército Nacional desplegó sus capacidades especializadas para apoyar las labores de búsqueda y rescate. El coronel Carlos Alberto Castrillón, desde la Brigada de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres, explicó el despliegue de cinco pelotones de búsqueda y rescate, binomios caninos y drones equipados con cámaras térmicas, herramientas fundamentales para localizar personas en las zonas afectadas.
Los equipos militares cuentan con personal altamente capacitado y experiencia en la atención de emergencias y desastres, lo que les permite responder ante escenarios complejos y trabajar de manera articulada con las autoridades y organismos de socorro.
A estas capacidades se sumaron los Ingenieros Militares, quienes apoyaron las labores de remoción de escombros y recuperación de áreas afectadas, mientras que la Acción Integral adelantó acciones de acompañamiento a las comunidades y apoyó la recolección y entrega de alimentos, víveres y medicamentos.
Desde los primeros momentos de la emergencia, las capacidades institucionales permanecieron dispuestas para atender las necesidades de las comunidades y acompañar a quienes hoy enfrentan la pérdida de sus seres queridos, sus viviendas y sus medios de vida.
En medio de la adversidad, la comunicación también salva vidas: una llamada puede brindar información, una voz puede alimentar la esperanza y una acción oportuna puede marcar la diferencia.
La Red de Emisoras del Ejército Nacional y las capacidades desplegadas por la Institución continúan al servicio de Colombia, acompañando a las familias y comunidades afectadas.
Por: José de Jesús Fernández