Hace 12 meses, 53 jóvenes colombianos llegaron a la Escuela Militar de Suboficiales Sargento Inocencio Chincá para cumplir con su deber constitucional de prestar el servicio militar. Lo que entonces representaba el inicio de una nueva etapa terminó convirtiéndose en una experiencia que transformó su manera de ver la vida.
La disciplina, la responsabilidad, el liderazgo y el compañerismo adquiridos durante este tiempo fortaleció su proyecto de vida y les permitió redescubrir capacidades que hoy los conducen a afrontar nuevos retos con mayor confianza.
Esa transformación quedó reflejada en la ceremonia de licenciamiento de los soldados del tercer contingente de 2025, realizada en las instalaciones de esta Escuela de formación. Durante el cumplimiento de su misión, este grupo de soldados apoyó con compromiso el desarrollo de actividades administrativas y logísticas, el mantenimiento de los escenarios de entrenamiento, el acompañamiento a ceremonias militares y la seguridad de las instalaciones, contribuyendo de manera decidida al cumplimiento de la misión institucional y culminando esta etapa con la satisfacción del deber cumplido.
Durante el acto, el mando militar destacó la disciplina, la lealtad, el respeto, la solidaridad y la vocación de servicio que distinguieron a estos jóvenes. Más allá del uniforme, cada uno fortaleció su carácter, desarrolló nuevas habilidades y adquirió herramientas que hoy les permiten afrontar el futuro con una visión más amplia.
En ese sentido, las historias de los soldados Luis Paz, Farían Acosta Hortúa y Niyire Dizu Vargas representan el sentir de todo el contingente. Sus experiencias reflejan cómo el servicio militar dejó una huella en sus vidas, demostrando que pertenecer al Ejército Nacional y servir a Colombia puede convertirse en una oportunidad para crecer personal y profesionalmente.
Ese impacto quedó evidenciado en el reconocimiento otorgado al soldado Luis Paz, quien recibió la distinción Espíritu de Trabajo, por su constancia, compromiso y dedicación. Al recibir este reconocimiento, manifestó: «El Ejército es una institución que forma personas en todo sentido. Aquí aprendí a ser mejor persona, a valorar más la vida, a asumir responsabilidades y a entender la importancia del trabajo bien hecho. Me llevo muchas enseñanzas que me servirán para siempre, pero, sobre todo, un crecimiento personal que me hace sentir preparado para afrontar los retos que vienen».
Así mismo, uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue la imposición de la Medalla Juan B. Solarte Obando a la soldado Farían Acosta Hortúa, distinguida como la mejor soldado del contingente, un reconocimiento que exaltó su disciplina, dedicación y compromiso durante el servicio militar.
Visiblemente emocionada, expresó: «Mi papá también prestó el servicio militar y, cuando le dije que quería hacerlo, siempre me apoyó. Hoy puedo decir que fue una de las mejores decisiones de mi vida. El Ejército cambió mi manera de ver el futuro; ahora soy una persona más responsable, más disciplinada y con un proyecto de vida mucho más claro. Esta medalla representa todo el esfuerzo que hice y también es un orgullo para mi familia, que siempre creyó en mí».
Por su parte, el reconocimiento como Mejor Compañero fue otorgado a la soldado Niyire Dizu Vargas, quien sobresalió por su espíritu de equipo, solidaridad y calidad humana, cualidades que le permitieron ganarse el respeto y el aprecio de sus compañeros durante el servicio militar. Al recibir esta distinción, aseguró: «Aquí entendí el verdadero significado de la hermandad y del compañerismo. Aprendí que nunca estamos solos y que siempre hay alguien dispuesto a tender una mano. Me voy con amigos que considero una familia y con experiencias que jamás olvidaré, porque me ayudaron a crecer y a convertirme en una mejor persona».
Entretanto, el director de la Escuela Militar de Suboficiales, coronel Gabriel Alexánder Ramos García, aseguró que el servicio militar representa una oportunidad para que los jóvenes fortalezcan su carácter y construyan un proyecto de vida basado en la disciplina, el liderazgo y el compromiso con el país. «El servicio militar transforma vidas. Aquí un día todos descubrimos capacidades, adquirimos valores que los acompañaron para siempre y encontramos una oportunidad con la que logramos un proyecto de vida exitoso. Felicito a estos 53 soldados que hoy regresan a sus hogares con la satisfacción del deber cumplido y con la certeza de que esta experiencia marcará positivamente sus vidas. Así mismo, invito a los jóvenes colombianos a incorporarse al tercer contingente de 2026 y a vivir esta experiencia de servicio y formación».
Con este licenciamiento, la institución reconoce el compromiso, la dedicación y el aporte de estos 53 hijos de la patria, quienes culminan una etapa que marcará sus vidas para siempre y regresan a sus hogares preparados para aportar al desarrollo del país.
Para quienes planeen seguir sus pasos, retarse, vivir esta experiencia, definir su situación militar y fortalecer su proyecto de vida a través del servicio militar, las inscripciones para el tercer contingente de 2026 se encuentran abiertas a través de la página web incorporacion.ejercito.mil.co o en cualquiera de los distritos militares del país. Para recibir orientación personalizada sobre los requisitos y el proceso de incorporación, la Escuela Militar de Suboficiales habilitó la línea de atención 311 544 3863, a cargo del capitán Victor Martínez.